miércoles, 18 de agosto de 2010

Armando Robles Godoy: “Fueron batallas terribles, pero me han satisfecho mucho”



El memorable cineasta Armando Robles Godoy murió trágicamente, pero su espejismo y sus otros grandes logros lo mantendrán con nosotros. “Tengo 82 años y, de acuerdo a las estadísticas humanas, en el mejor de los casos me quedan ocho o diez de años útiles de vida. Eso no quiere decir que de repente no viva un poco más, ya como viejo cojudo quizás”. Eso fue lo que dijo en su última entrevista a la revista Somos; sin embargo, no imagino que nunca iba a llegar a ser el viejo cojudo que imaginó. Más bien, termino su vida como el actor de su propia película.
El trabajo propiamente cinematográfico de Armando Robles Godoy lo integran seis largometrajes, y más de una veintena de cortos. Fue a mediados de los años ’60 con “Ganarás el pan”, que la obra más conocida del controvertido director se inicia, para paulatinamente abrir una franja poco explorada hasta ese momento en la cinematografía peruana.
Con las películas de Robles Godoy se abre el primer intento claro de un cine que bien puede ser considerado como de vanguardia, con respecto a los grandes movimientos nacionales que se sucedían en diversas partes del mundo en ese entonces. Muchos años después, se puede ver con algo más claridad lo que rodeó a esas obras, de carácter enigmático y barroco. A veces afortunadas, otras no.
Damos un sucinto repaso por ellas, con excepción de su ópera prima, difícil de encontrar actualmente:
En la selva no hay estrellas (1967): Robles Godoy opta por convertir uno de sus cuentos en el material de su segundo largometraje. A pesar de las obvias limitaciones técnicas de ese momento, En la selva no hay estrellas es la película más cercana a la estructura clásica que llegó a realizar el cineasta. Pero dentro de esa historia sobre el recorrido tanto mental como físico que realiza un hombre (interpretado por el argentino Ignacio Quiroz) y su botín deseado por un rincón perdido de la selva peruana, ya se deja ver el interés de Robles por dar cuenta de su particular percepción de la realidad de su país.
La muralla verde (1970): Esta es una de las películas más interesantes que se han hecho en Perú. Al igual que la anterior, el paisaje amazónico se constituye en el escenario central, aunque no el único. A partir de sus remembranzas de la época en que se mudó con su familia en calidad de colono, Robles Godoy crea una película sembrada de sugerencias visuales y sonoras. Se deja ver esa tendencia por buscar el efecto poetizante, que iría deviniendo en artificio y redundancias en la medida que su cine se fue volviendo más hermético.
Espejismo (1972): es la película más lograda del director en términos técnicos. Hay una historia pero de forma muy incierta. Estamos en un pueblo iqueño del que solo quedan algunos vestigios de lo que fue una gran plantación de uvas propiedad de una familia de terratenientes, cuya realidad e historia es descubierta poco a poco por un pequeño abandonado entre esas ruinas (aunque el tema de la reforma agraria nunca es tocado como tal). A partir de ello, Robles asienta sus procedimientos preferidos: elipsis temporales, flashbacks, imaginería impactante, ecos de Resnais, Sjoberg, entre otros
Sonata soledad (1987): Compuesta por tres partes, que hacen las veces de pretendidas piezas musicales, Sonata soledad muestra a Robles Godoy dando incierta cuenta de los fantasmas de su vida y trayectoria, tanto en la niñez, como en sus relaciones afectivas, o en sus trances con el cine. Lo más rescatable debe ser Tempo, la primera de sus “suites”. En ella el mismo director aparece para encarar entre malcriado y resignado, su educación religiosa, de la cual obviamente reniega. Imágenes de confesionarios, castradores de sotana ya muertos, pero enterrados en ruinas, en medio de las cuales lo único que exhala vida es una fuente vertiendo agua. Metáforas visuales sobre el sexo y la armonía perdida, pero tratados con auto indulgencia.
Imposible amor (2003): El último “opus” del veterano cineasta, fue terminado en el 2000, pero su estreno se postergó tres años, para solo ser de forma restringida en el Festival de Lima. Imposible amor no pasa de ser un tremendamente fallido ejercicio, que narra de forma circular diversos episodios relacionados de con sus ideas sobre la religión, el cine, la crítica, los artys, etc. Todos y cada uno, amores imposibles que divagan entre el humor de sketchs, la apariencia de corto estudiantil, y todo un arsenal de alucinaciones inconexas, que lindan con el mamotreto sin vergüenza. Este trabajo fue como un naufragio total, el verdadero laberinto sin salida al que se estuvo aproximando en su cinta previa.
Pero como casi todo en la obra de Robles Godoy, si algo pervive es el carácter controvertido, imprevisible, ese que de alguna forma generó una escuela, una que todavía está por descubrirse en todas sus facetas.

Los tiempos fuera de mis tiempos


Estudiar quita muchísimo tiempo y son pocos los momentos que tiene uno de relajarse, no obstante, he conseguido tener espacios para realizar las actividades que me gustan sin que perjudique mis notas en la Universidad. El factor tiempo es importante y creo que el hecho de que viva en La Molina me favorece con este factor. Me gusta mucho vivir ahí por la tranquilidad y la falta de trafico que hay la mayoría de los horarios, en comparación con otros lugares de Lima. No me gustaría mudarme a otro distrito porque mis amigos viven cerca también y eso facilita que pueda ir a visitarlos. Además que la Universidad me queda cerca y también las clases de equitación, que son una de las actividades que hago en los tiempos fuera de mi tiempo en la Universidad.
Decidí empezar con la equitación porque siempre me gustaron los caballos, sobretodo, los caballos de paso, pero al ser muy difícil mantener uno y encontrar espacios donde se puedan montar en la ciudad, opte por la equitación. Es muy distinto y requiere mucho más esfuerzo físico; sin embargo, se puede aprender muy rápido. Además de los horarios programados de la equitación, también me gusta ver televisión en mis tiempos libres. Inclusive me gusta ver los spots de publicidad. Uno que me gusta mucho es  el último spot del Banco de Crédito. El del pueblo que se llama 28 de Julio no me parece bueno porque ni me acuerdo del mensaje, pero si me acuerdo de la parte visual, fue eso lo que me gustó mucho. Veo muchísima televisión, pero no tengo un horario programado para verla. Hago mucho zapping porque me aburro fácilmente de las series. La única que estoy siguiendo constantemente es “Al fondo hay sitio”. La veo constantemente, pero las semanas de vacaciones no pude verla porque me fui de viaje.
Me fui la primera semana de vacaciones a Orlando y la segunda a Punta Cana. Me gusto muchísimo el viaje, en realidad cualquier espacio que se tiene para salir de Lima se disfruta; pero, al tratarse de un viaje largo da más opción a relajarse realmente. Los dos lugares son igualmente divertidos, la diferencia es que en el primero uno se tiene que desplazar de un lugar al otro, mientras que en Punta Cana todo lo encuentras en el mismo lugar y lo mejor es que es todo incluido. Cuando estuve en Orlando no me pude aguantar de prender la televisión, lo que más me impactó es la diferencia en los noticieros. Ninguna noticia es de muerte, la mayoría son positivas. Eso es una gran diferencia con los noticieros de Lima.
Deje de ver los noticieros matutinos por la cantidad de noticias negativas que había. No suelo leer diarios con mucha frecuencia, pero cuando leo alguno escojo El Comercio, probablemente por el prestigio que tiene y por la fama que ha adquirido de ser un diario realmente completo. Con respecto a las revistas, a veces leo Cosas, normalmente leo las que estén a mi alcance en lugares de espera, ya sean consultorios o peluquerías. Así que no suelo estar muy informada; sin embargo, si escucho noticias en radio cuando puedo al igual que escucho música. Las radios que escucho varían mucho al igual que los programas que veo en la televisión. Algunas veces prefiero las emisoras de moda, como otras veces escucho las que pasan canciones antiguas o de algún estilo musical especifico.
El cine es algo que también disfruto hacer en mis tiempos libres, voy sobretodo los martes. La última película que vi fue eclipse. La vi porque había visto las anteriores y aunque la segunda me pareció mala decidí que debía ir a verla. La tercera me pareció aún peor, me quede dormida en el cine. Supuestamente los libros son mejores que las películas, pero la verdad es que después de haberlas visto no me provoca leerlos. También probablemente sea porque no me gusta mucho la lectura, leo lo que necesito leer para la Universidad y tal vez alguna vez haya leído algo independientemente, pero prefiero dedicar mi tiempo libre de otras maneras. Además, tengo que leer mucho para la Universidad.
Estudio Ciencias de la Comunicación, porque siempre me gusto escribir e investigar. Me parece que te da mucha libertad con respecto a los temas que puedes tratar, a diferencia de otras carreras que tienen pocas ramas. Terminando mi carrera me gustaría crear mi propia empresa. Aun no sé si una revista o una ONG o tal vez combinar ambas, pero si estoy segura de que quiero ser independiente. Tal vez no lo pueda hacerlo apenas termine, pero si me gustaría hacerlo en un futuro.